Autora: Selfa Chew
Enviado por: Selfa Chew
12-junio-2011
En Junio del 2010, Cipriana Jurado Herrera cruzó la frontera de Mexico hacia los Estados Unidos para salvar su vida. Al escribir su petición de visa en Febrero del 2011, Cipriana sabía que solamente un porcentaje muy pequeño de solicitantes de asilo político de todo el mundo recibe una respuesta favorable. Es difícil probar la persecución de activistas por parte de oficiales de los gobiernos que no respetan los derechos humanos. Y sin embargo, durante la visita de Javier Sicilia y otros activistas por la paz y justicia de este 11 de Junio, el abogado de Cipriana Jurado, Carlos Spector, anunció el triunfo de la lucha legal de Cipriana para permanecer a salvo: una institución federal de los Estados Unidos reconoció que el ejército mexicano acosó a Cipriana Jurado Herrera hasta el grado de hacerla temer por su vida y forzarla a buscar refugio cruzando la frontera hacia el norte. Al aceptar que la activista de derechos humanos tiene derecho a recibir protección para su vida y la de sus hijos, el gobierno norteamericano ha hecho oficial por primera vez en la historia de las relaciones entre Estados Unidos y México lo que un gran número de activistas han denunciado: las operaciones de los cuerpos policiacos y militares no se dirigen exclusivamente hacia los criminales.

